Un poema sobre la esperanza
Una vieja vela guardo conmigo, una vela ancestral que toda persona debería atesorar.
Su luz es de un mágico color azul, un azul brillante.
Su luz es de un mágico color azul, un azul fulgurante.
Una vieja vela guardo conmigo, pareciera ser de tiempos inmemoriales.
Su azul luminoso dispersa a las sombras, tal como el Sol dispersa las tinieblas.
Su azul luminoso destruye al frío solitario, tal como lo hace las llamas.
Mi vieja vela guardo cerca, ella me acompaña en los peores momentos.
Su mágica luz alimenta mi perseverancia, el azul me da fuerza.
Su mágica luz alumbra mi mente, mente a veces asolada.
¡Que bella es la luz de la esperanza! ¡Que hermosa la luz de la fe!
¿Qué sería de nosotros sin ella? ¿Si no tenemos luz azul que nos queda?

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