¿Eres mediocre o idealista?: La propuesta de José Ingenieros sobre tipología intelectual

 

Normalmente cuando pensamos en tipología humana nos viene a la cabeza un tema espinoso como el racismo, algún tema esotérico como los signos zodiacales o alguna otra formar de etiquetar a las personas con ciertas características compartidas con los demás. En esta ocasión veremos una curiosa propuesta de origen latinoamericano, específicamente de Argentina, de esa clase de pensamiento fronterizo entre la filosofía y la sociología. En lo personal, considero que es parte de esas propuestas científicas no muy rigurosas surgidas por inspiración filosófica del autor, su falta de rigor científico o lo chocante que nos pueda resultar no nos debe impulsar a rechazarlas sin más. Debemos de revisarlas y ponderar por nosotros mismos si nos parece relevante o si efectivamente es una vil curiosidad histórica, en general lo más recomendable es pensar por nosotros mismos y no dejarnos llevar por las apariencias. Nuestro autor podría decirnos "No seas mediocre y lee por ti mismo lo que te de curiosidad".

José Ingenieros (1877-1925) fue escritor, filosofó, médico y por momentos sociólogo argentino con aportes interesantes para lo que hoy llamamos individualismo metodológico. Con individualismo metodológico me refiero a aquellas posturas que intentan estudiar los fenómenos sociales recordando que las personas involucradas en la economía y en la sociedad somos seres de carne y hueso, si usted es fan de las estructuras y de decir cosas como "Francia expulso a Bélgica de la Unión Europea" me temo que esta postura del individualismo metodológico no es para usted. Querido lector, perdón por la tardanza, pero aquí estamos abordando un pensamiento marcado por el humor y yo mismo pretendo ser humorista.

Pero basta, esto no es un blog para peleas teoréticas o cosas aburridas de ese estilo, ahora sí vamos a la obra principal de Ingenieros: El hombre mediocre. Si, menudo titulazo, por algo casi nadie podría tomarlo en serio hoy en día. Sobre todo con nuestra cultura de la cancelación a la que de seguro no le gustaría que alguien con pretensiones de pensador llamará mediocres e inferiores a muchas personas...

Nuestro autor nos propone los siguientes tres tipos de "hombres":

  1. El idealista, el primero en rango. Usa su imaginación para crear valores e ideales en beneficio de la evolución humana. Busca cambiar las cosas y es individualista.
  2. El mediocre, de seguro conoces muchos. Sumiso a la rutina, prefiere que otros piensen por él (o ella), se trata de alguien más parecido a un vegetal que a un ser humano.
  3. El inferior, abundan en el transporte público. Es un simio evolucionado básicamente, incapaz de imitar a los demás y no quiero ser tan cruel.
Como verán, nuestro psicólogo argentino favorito (olvidé mencionar que fue psiquiatra y psicólogo) no era precisamente muy amable. Pero se puede ver que su propuesta da en el blanco con algo que aqueja mucho a la sociedad en estos días: Los pensamientos uniformados. Considero que podemos ver reflejado esto en muchos aspectos de la sociedad, pero quizás la mejor manera de verlo es en las ideologías políticas.

Un fundador de una ideología política siempre es un idealista, alguien que desafía primero individualmente a las fuerzas sociales dominantes y busca el mejoramiento colectivo, se trata de una persona que la odies o la ames le tienes que reconocer su valor/originalidad. Pero luego entran en escena los mediocres, que son la mayoría de sus seguidores y que terminan por solo repetir sus ideas, acusando de hereje a cualquier tímido idealista que sugiera algo diferente y luchando contra los seguidores de algún otro idealista difunto. Es un espectáculo que podemos extrapolar a casi cualquier otro ámbito social y aún será útil. 

La persona mediocre de hoy es muy semejante a la de ayer, José Ingenieros nos recuerda que las personas no somos tan perfectas como la Ciencia y la Política presuponen, creo que su tipología es valiosa precisamente por nos señala algo crudo y tangible. De nosotros depende si solo nos contentamos con eso o ahondamos en el fondo del asunto. A pesar de lindar en lo ofensivo, creo que tiene un toque humanista pues nos muestra a una humanidad imperfecta pero capaz de generar esperanzas de cambio y cambio efectivo. Nos muestra una visión del ser humano como un animal más, pero a la vez capaz de grandes cosas. Este autor nos deja varias preguntas y un camino rico para reflexionar.

¿Por qué la sociedad humana se presta para clasificarla así? ¿Es por la Naturaleza o por alguna fuerza social? Y ¿Acaso los temas serios no pueden ser tratados cercanas al humor y sin tantas formalidades académicas? ¿Tiene algo de malo admitir nuestros fallos y vulnerabilidades?

Fuente

Wikipedia para los flojos

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